No es solo un acompañante: nuestras patatas, cortadas a mano
Patatas frescas, cortadas a mano
La burger se lleva todos los titulares. Pero pregunta a cualquiera que haya vaciado un cucurucho de nuestras patatas: el acompañante también tiene algo que decir.
Es fácil que la patata pase desapercibida en la carta de una hamburguesería. Casi todo el mundo espera que esté ahí, poca gente se pregunta de dónde sale. En La Suculenta preparamos las nuestras artesanas y cortadas a mano, patata fresca real, no de bolsa congelada — la misma filosofía de "cuidar los pequeños detalles" con la que preparamos cada burger.
La diferencia está antes de que lleguen a la freidora
Una patata congelada de bolsa ya viene precortada, blanqueada y a veces recubierta con algún tipo de almidón para que quede crujiente sin esfuerzo. Es rápido, es cómodo, y es lo que hace la inmensa mayoría de sitios de comida rápida.
Cortar a mano cada día significa justo lo contrario: alguien en cocina se encarga de convertir patata fresca en bastones listos para freír, lote a lote, antes de cada servicio. Es más trabajo y menos previsible — cada patata es distinta — pero es la única forma de que sepan a patata de verdad, no a un producto pensado para ser idéntico en cualquier freidora del mundo.
"Cuidem els petits detalls"
Es lo que llevamos escrito en el delantal de cocina, y no es una frase decorativa. En una smash burger el detalle está en el punto de la plancha; en las patatas, está en cortarlas a mano en vez de abrir una bolsa. Ninguno de los dos se explica solo — hace falta probarlo.
Patata fresca — no viene precortada ni congelada de fábrica.
Corte a mano — bastón a bastón, lote a lote, antes de cada servicio.
Con nuestras salsas caseras — elaboradas a diario en nuestro obrador, para acompañarlas como se merecen.
Pruébalas tú mismo
Pide para llevar, a domicilio con CityXerpa, o ven a alguno de nuestros tres locales en Andorra.
Pedir ahora